Y cuál es la necesidad de la guerra? Si dicen que se
hicieron compañía por casi 6 años de conversaciones y un día de celebraciones?…
Creo que se puede aprender a conocer muy
bien a alguien en ese tiempo y para decidir casarse con papeles y firmas en una
fiesta de blanco, donde todos sonrían para la foto, se abracen y se
quieren, que lindo que sea en Cartagena. Hay un detalle que siempre me explican pero no logro entender bien pues en todas las bodas que conozco, antes de
la firma le preguntan a todos si alguien tiene algún impedimento que hable
ahora o calle para siempre, así lo he visto hasta en las novelas. El momento final cuando entra
corriendo el amor verdadero y salen los dos huyendo. En algunas novelas matan a alguien por ese suceso en
otras llega el protagonista gritando borracho subido en un caballo... Y hasta en mis sueños cuando escuché su moto creyendo que me rescataría y saldríamos huyendo. Un momento importante en la novela para arruinar el compromiso, salvar el amor y acabar con las
fiesta.
Acá en Colombia uno se casa así, firmando papeles y papeles,
algunos enamorados de la ilusión de un paraiso en paz no leen bien el acuerdo y se comprometen igual, cada uno esperando lo mejor del otro, planeando la estrategia para la vida juntos y hasta pensando en algun día cómo hacer para poder perderse.
Todos lo hemos visto, hemos participado de varias ceremonias, sociedades,
convivencias y acuerdos, lo hemos probado, ya antes nos han hecho firmar papeles y acuerdos con engaños para podernos robar, sociedades y matrimonios que han dejado lagrimas y arrepentimientos. Creo que para nadie es algo nuevo, hasta el abuelo nos cuenta historias de cómo alguna vez lo engañaron y en una sociedad lo robaron. A lo largo de la historia siempre ha existido alguien capaz de engañar a un pueblo.
Santos y las FARC se comieron los dulces acordando todo para su ceremonia en Cartagena, tal vez acelerados, apasionados, pensando o no en el personaje protagonista que siempre quiere figurar ni en Pastrana que nunca quiso que lo dejaran esperando por ese Nobel de paz, solo, olvidado como años atrás; todos planeando estrategias para esta unión, hacen que el pueblo se inspire y llenos de pasión griten por la celebración; ellos son los que dan la comida en la fiesta para ilusionar a la gente que todo será paz y felicidad. La mayoría no entiende que son estrategias con gotitas de veneno que terminan enemistando al pueblo.
Buscan extender su poder y simpatía con algunas hipocresías necesarias para que les podamos creer. No puedo entender cómo lo pueden hacer. Se ayudan con mentiras para firmar acuerdos que no tienen encuenta la libertad de todos y dividen entre el blanco y el negro, el azul o el rojo, el Sí o el NO a todo un pueblo, dejando 297 páginas en dos opciones: la guerra o la Paz. Muy fácil aunque para algunos difícil escoger entre tan pocas opciones. Lo que a ellos les importa es convencer que lo están haciendo bien mientras que otros se asustan por la guerra y dicen que si a lo que sea. Seguro que una minoría lo va a leer o en otros casos alguien se lo resuma como lo entiende haciendo que usted entienda o se confundan también.
Andan enojados unos con otros por entender y pensar como quieren; haciendo cada uno uso de su libertad, porque hasta para enojarse se tiene derecho, pero convivir tiene sus deberes. Reglas y condiciones que deben ser revisadas y comunicadas claramente antes de firmar cualquier acuerdo de convivencia si esperamos que su resultado sea la paz. Todos nacemos libres, hombre y mujer, todos tenemos derecho a elegir del fruto que queramos comer y aprender a elegir muy bien.
Colombia es nuestro paraíso con calles de oro y mar de cristal con el que todos se quieren quedar. Igual también hay serpientes venenosas que envidian la libertad y buscan matar para quedarse con la tierra y el mar, es por eso que nuestro mayor anhelo es la Paz. No es justo que maten a los hombres para robarles la libertad, mientras esclavizan a unos y matan de hambre a los demás. (Murieron de hambre en la Guajira y en otros pueblos también).
Santos y las FARC se comieron los dulces acordando todo para su ceremonia en Cartagena, tal vez acelerados, apasionados, pensando o no en el personaje protagonista que siempre quiere figurar ni en Pastrana que nunca quiso que lo dejaran esperando por ese Nobel de paz, solo, olvidado como años atrás; todos planeando estrategias para esta unión, hacen que el pueblo se inspire y llenos de pasión griten por la celebración; ellos son los que dan la comida en la fiesta para ilusionar a la gente que todo será paz y felicidad. La mayoría no entiende que son estrategias con gotitas de veneno que terminan enemistando al pueblo.
Buscan extender su poder y simpatía con algunas hipocresías necesarias para que les podamos creer. No puedo entender cómo lo pueden hacer. Se ayudan con mentiras para firmar acuerdos que no tienen encuenta la libertad de todos y dividen entre el blanco y el negro, el azul o el rojo, el Sí o el NO a todo un pueblo, dejando 297 páginas en dos opciones: la guerra o la Paz. Muy fácil aunque para algunos difícil escoger entre tan pocas opciones. Lo que a ellos les importa es convencer que lo están haciendo bien mientras que otros se asustan por la guerra y dicen que si a lo que sea. Seguro que una minoría lo va a leer o en otros casos alguien se lo resuma como lo entiende haciendo que usted entienda o se confundan también.
Andan enojados unos con otros por entender y pensar como quieren; haciendo cada uno uso de su libertad, porque hasta para enojarse se tiene derecho, pero convivir tiene sus deberes. Reglas y condiciones que deben ser revisadas y comunicadas claramente antes de firmar cualquier acuerdo de convivencia si esperamos que su resultado sea la paz. Todos nacemos libres, hombre y mujer, todos tenemos derecho a elegir del fruto que queramos comer y aprender a elegir muy bien.
Colombia es nuestro paraíso con calles de oro y mar de cristal con el que todos se quieren quedar. Igual también hay serpientes venenosas que envidian la libertad y buscan matar para quedarse con la tierra y el mar, es por eso que nuestro mayor anhelo es la Paz. No es justo que maten a los hombres para robarles la libertad, mientras esclavizan a unos y matan de hambre a los demás. (Murieron de hambre en la Guajira y en otros pueblos también).
Ya conozco ese desierto de trabajar y trabajar para sólo
sobrevivir y ver a los hermanos quedándose con todo el fruto de la tierra convertido en dinero, estudiando
siempre la forma de conseguir la mayor parte de ese paraíso donde todos nacimos, crecimos y soñamos ser libres de comer del árbol que da fruto. Ya he visto cómo encierran
los ríos y le quitan el agua a la mayoría. Ya he visto marcas de gaseosa
embotellando galones arriba en una reserva natural, en Pance, en uno de los nacimientos cristalinos de
vida que conocí hace tantos años, donde hoy pusieron alambres y cerraron con tierra
cultivable. Ya no podemos pasar para allá.
Siento mucha tristeza por los que ahora están muertos, y más
con los abuelos que se han quedado solos porque a sus hijos libres los engañó y
se los llevó la serpiente. Qué será de las casas que con amor construyeron para
vivir en su paraíso y gozar de la libertad. Oh qué será, que será de los
muertos que ha dejado tanta maldad. Raíz de todos los males es el amor al
dinero.
No me gusta perderme los noticieros y generalmente trato de ver mínimo 4 nacionales en diferentes canales; ya cable noticias también lo compraron y ahora hablan diferente. En Colombia privatizan la información y algunos toca pagarlos; el canal de las noticias en inglés CNN internacional nació libre, luego todo cambió, aquí era gratuito, ahora para escuchar en inglés tienes que pagar…Ya no se pueden ver algunas noticias en televisión mientras tenemos que trabajar.
Es triste que al pueblo lo quieran engañar con dulces y drogas, desnutriendo a los que necesitan muertos y esclavizando a
los que no se quieren morir igual, los engañan, los ponen a sembrar caña y
demás para luego enterrarlos entre matorrales y desaparecer los huesos y la carne. El hombre
malo quiere disfrutar solo del fruto que otros recogieron, de la fertilidad del
suelo, de la lluvia temprana y la lluvia tardía que también cae en el desierto,
lluvia que viene del Creador de un universo perfecto que hace ríos en el
desierto y en la soledad, en la tierra que nacimos libres para comer todo lo
que nos parezca bueno, cada uno escogiendo su camino, cada uno con derechos
debajo del cielo. Libres hasta de equivocarnos y caminar por donde no deberíamos
pasar.
El dueño del momento vende el fruto de la tierra ahora cada vez más caro, algunos
se vuelven adictos a lo malo, se enferman para luego drogarlos. Distraen al
pueblo mientras por 6, 12 o más años firman compromisos para seguir siendo los
dueños y comerse todo lo bueno. Es triste que eso tenga que pasar, que la raíz del mal haya sido la causante de tanta maldad. 1 Timoteo 6:10
Todos anhelamos encontrar un acuerdo legal, un compromiso
real con la paz de todos, para firmar la libertad de cada corazón y entender
el camino mientras comemos, vivimos y morimos en este paraíso terrenal.