Anoche conocí a una muy hermosa mujer de 80 años que nació la misma fecha que yo, creo que somos pocas y definitivamente hermosas; decía que me conocía, me preguntaba los nombres de mi mamá y mi abuelo para luego insistir en que se acordaba de nosotros; era muy linda y acogedora. La verdad es que mi abuelo nunca pasó por su pueblo, pero me aproveché de sus brazos y cariño, tenemos una cita en nuestro próximo cumpleaños para aplaudir a nuestro Dios por nuestro nacimiento, espero volver a verla en los planes de un Creador perfecto.
Unica sobreviviente de una familia numerosa y con muchas historias; entre otras cosas hablábamos de sus 11 hermanos ya fallecidos, hasta que alguien dijo que ellos la estaban esperando y el tema se convirtió en aquello que llaman muerte. De inmediato ella dijo que no quería morir, le dije que seguro ellos ya estaban de fiesta y ella que a esa fiesta no la inviten, y yo, como siempre soñando con ese día, con el encuentro mas valioso, milagroso y esperado de toda mi vida desde que Él me puso en la tierra; dejar el cuerpo cansado y limitado para gozar en la presencia de mi Dios eterno y perfecto, cantando mis poemas al amado de mi alma, en medio de oro y cristal, danzando y gozando por la salvación en la eternidad, esa es la verdad.
Aunque el nombre que le pusieron parezca feo para muchos, la muerte es el principio de algo diferente, seguramente el miedo hace parte de la experiencia porque no están seguros de lo que será. Lo que si es seguro para la mayoría es que hay algo más allá y esto no se acaba acá. Hay una eternidad. Para algún lugar iremos. Eso que tenemos dentro que no envejece ni se acaba con el cuerpo, eso que realmente somos vivirá por la eternidad y será nuevo para todos, cada cual escoge el camino que ha de tomar, cada quien decide lo que vendrá para su propio destino.
El amor, la esperanza y la fe son parte del alma que se alimenta de hechos que acontecen todos los días, cada encuentro, cada sonrisa, cada lágrima, cada canción, todo hace un lugar en nosotros para edificar o destruir. Cada historia tiene un camino que se abre con cada evento vivido y decisiones que nos van llevando paso a paso a lo que hoy puedas pensar. Un alma sin límites capaz de sobrepasar el reto de la humanidad hasta llegar a la estatura ideal de nuestro Jesús, el nombre sobre todo nombre y mayor ejemplo de verdad. Ejemplo que inspira a ser mayor sirviendo a los demás, amar sin esperar, sin poseer mas que el propio ser, renunciando a las añadiduras que amarran y nos hacen alejar de la realidad.
Hay una vida más allá de lo que vivimos acá, eso es más que seguro, cómo la vas a vivir es un reto que tienes que asumir y decidir. Jesús dijo en Juan 14:6, "Yo soy el camino, la verdad y la vida..." y yo lo conocí desde niña y le creí desde ese día y por la eternidad. Creo en su palabra y en su ejemplo, porque me amó a mi primero, me ha salvado del dolor y el miedo a la muerte, me ha mostrado en cada detalle el valor de su creación y a pesar de mis errores me ha perdonado para siempre, por eso y por reencontrarme cara a cara con Él es que no temo lo que pueda suceder para vivir en su presencia para siempre.
Llegará ese día glorioso y celestial en que nada nos limitará, Su paz y libertad reinaran en nosotros! No temas.
"Él secará sus lágrimas, y no morirán jamás. Tampoco volverán a llorar, ni a lamentarse, ni sentirán ningún dolor, porque lo que antes existía ha dejado de existir.» Apocalipsis 21:4 TLA
Amén y Amén.
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